29.ª edición de actividades lúdico-expresivas con niñeces y adolescencias

Equipo UAT CVC-NyA

Se encuentran en desarrollo las “Actividades lúdico-expresivas con niñeces y adolescencias en verano” de la Unidad Académica Temática “Ciclos de Vida y Comunidad: Niñeces y Adolescencias”, en su 29.ª edición, con la participación de 35 adolescencias de diferentes barrios del Municipio A. La propuesta se desarrolla durante los meses de enero y febrero y se implementa de forma sostenida desde 1997 en la zona oeste de Montevideo. A lo largo de casi tres décadas, el proyecto ha construido un recorrido colectivo junto a niñeces, adolescencias, familias, organizaciones comunitarias e instituciones del territorio, apostando a prácticas que articulan juego, expresión, cuidado, salud y ejercicio de derechos.

El dispositivo se inscribe en una perspectiva de Extensión Universitaria Crítica, que concibe el vínculo entre universidad y comunidad como un proceso dialógico y horizontal de co-construcción de saberes. Desde este enfoque, las niñeces y adolescencias no son pensadas como destinatarias pasivas de acciones, sino como sujetas protagonistas, portadoras de conocimientos, experiencias, sentires y modos singulares de habitar el mundo y de construir sus propios proyectos. Escuchar sus voces y narrativas, y accionar colectivamente a partir de ellas, constituye una dimensión central del proyecto, tanto para la reflexión colectiva como para el diseño de las prácticas junto a niñeces y adolescencias.

La iniciativa es, en este sentido, una forma de cuidar, de producir salud, de fortalecer vínculos y de ejercer derechos. A través de lo lúdico-expresivo participativo se habilitan espacios de encuentro en las diferencias, expresión, creatividad y co-protagonismo, especialmente relevantes en contextos atravesados por desigualdades sociales.

Con el tiempo, el proyecto fue transitando un desplazamiento clave: de prácticas centradas en la custodia y el control del ocio hacia la construcción de entornos protectores emancipadores en el “tiempo propio”, entendidos como espacios seguros, afectivos, inclusivos, libres de violencia y de ejercicio de ciudadanía, que acompañan los procesos de crecimiento, autonomía, auto-construcción e identidad. Estos espacios promueven, construyen y valoran la heterogeneidad, la escucha atenta, la confianza, los afectos y la participación protagónica, fortaleciendo habilidades para la vida, el auto-cuidado y la convivencia en las diferencias.

Las adolescencias participantes definen el espacio como un lugar de disfrute, color, inclusión, libertad, pertenencia y expresión, donde es posible “ser”, decir, pensar y sentir sin juicios ni imposiciones. Este dispositivo se sostiene como un espacio de salud comunitaria y construcción de ciudadanía en el presente, no como preparación para una adultez futura. Allí se problematizan las miradas adultocéntricas, se disputan sentidos sobre las adolescencias y se habilita la participación activa en la toma de decisiones.

Las “Actividades lúdico-expresivas con niñeces y adolescencias en verano” apuesta a reconocer la pluralidad de las experiencias, hablar de adolescencias en plural y construir prácticas sensibles a las diferencias de identidades de género, territorio, edad, cultura y trayectorias de vida.