Prácticas y Saberes IV – Adolescencias Saludables, Presente

Nº IV: Adolescencias Saludables, Presente

Prólogo

“Adolescencias saludables, Presente” transmite en su nombre la afirmación de estar allí, a la vez que remite a un regalo y al sentido de un tiempo. El tiempo presente nos habla de formar parte del hoy, de aceptar lo dado y entregarse a la experiencia. El regalo representa una ofrenda, la celebración que es para todos crear condiciones saludables de existencia.

Las adolescencias reclaman su presente, el reconocimiento de su actualidad, su particularidad y su diversidad, en espacios suficientemente contenedores que puedan sostener los conflictos propios de su autoconstrucción. Carlos Torrado y Gabriela Di Landro comparten vivencias con adolescentes singulares situados en un contexto particular, con la tarea de estar allí para apoyar sus propios modos de definir y vivir la salud.

Realizan un interjuego de experiencia, desarrollo conceptual y metodológico, también único. El texto se erige así como referencia formativa, respondiendo a la naturaleza del proyecto como espacio de extensión de la UDELAR. El programa enclavado en el Cerro y abarcando otros barrios del oeste de la ciudad de Montevideo, recibe a estudiantes también jóvenes que confrontan y sacuden los aprendizajes adquiridos en los espacios académicos, a través de sus primeras prácticas. En la construcción de su rol profesional entrenan la mirada, escucha, afectos, tensiones intuyendo que hay un no saber que durará por siempre y reconociendo que las fronteras disciplinares se transforman cualitativamente cuando se acepta e integra el saber del otro.

Los autores retoman los caminos transitados por pensadores y hacedores referentes de los campos de la educación y la salud, recreando la aventura, como ellos dicen. La multiplicidad de técnicas que emplean, la creación y diseño de herramientas en forma permanente, hacen de su labor un verdadero manantial de riqueza y diversidad. De este modo nos muestran su posición en esta tarea: abiertos, facilitan y promueven la aparición de lo genuino en un estado de atención plena, de ser, estar y devenir adultos Presentes.

Este estar Presentes es favorecido particularmente por las posibilidades de entrega que aporta lo lúdico, expresivo, creativo que mediatiza los vínculos, y sostiene la participación de todos. Con el apoyo de estas técnicas, es alentada la búsqueda interior de las propias cualidades o habilidades, el contacto con los sentimientos y su expresión, la formulación de los pensamientos y creencias. Así es rescatada la unicidad y promovido el fortalecimiento de lo protector del entorno y de cada participante.

Las imágenes de algunas producciones realizadas irrumpen entre las palabras, embelleciendo las páginas y, como colándose, muestran el fascinante mundo de crear y componer, creando y componiéndose a sí mismos a la vez. El círculo y la horizontalidad que esta figura propone, aparece una y otra vez: en lo pintado y en la pintura, en la trama de hilados que llaman sueños, en las personas que lo sostienen cuando están unas junto a otras.

La integralidad de su enfoque, educativo, cultural, ciudadano, de salud, es congruente con los modos de relacionarse entre los miembros de este proyecto: reconociendo, incluyendo, aunando. Además, sabiéndose parte de una comunidad y de los efectos relacionales por momentos excluyentes, que en la misma se producen y recrean, a partir de las dinámicas de la sociedad y sus vectores políticos y económicos.

Se pone de manifiesto como el proyecto dinamiza redes sociales y las fortalece, dialogando y buscando el encuentro. Genera nexos y acceso a bienes culturales, al mismo tiempo que los produce activamente, educa sobre derechos humanos fundamentales, a la vez que brinda oportunidades de vivenciarlos. Lo hace habilitando el disfrute de recursos naturales de nuestro país, pensando juntos cómo convivir, creando juegos para facilitar la expresión de los sentimientos, rodando cortos audiovisuales…

En este ejercicio van confrontando modelos verticales, como propuestas educativas impuestas y despersonalizadas o acciones sanitarias fragmentadas. Algunos efectos de estas formas de relación se pueden adivinar a través de aspectos que este proyecto ha indagado y des-cubierto: los énfasis puestos en “el afuera” por parte de las familias, modelos agresivos-pasivos de género, falta de información, entre otros. Se aborda particularmente el tema de los usos de drogas, y quizás con esta excusa, se enuncia la existencia de un espacio que recibe opiniones y percepciones del mundo adulto y adolescente.

A su vez se va trazando un espacio de expresión intergeneracional, posibilitador de un diálogo que genere un verdadero encuentro. Se refleja en ello que ser adulto y ser adolescente es interdependiente, ya que unos permiten a los otros transitar sus singulares caminos. Mostrar lo transitado con avidez de seguir descubriendo, buscar, animándose a encontrar nuevas rutas, y en ese viaje, con confianza y afecto, acompañando, ser acompañado. Los textos nos invitan así, a tomar la lupa, buscar y ver muy de cerca los mensajes que nos traen estos aventureros.

Lic. Diana Meerhoff

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